No vivas los sueños de los demás

No vivas los sueños de los demás
No vivas los sueños de los demás

Hoy tengo el placer de traerles un artículo de Sergio Cuevas, un amigo que nos contará por que razón no debes vivir los sueños de los demás.

En la actualidad son muchos los jóvenes que no saben que hacer con sus vidas y se encuentran viviendo sueños de los demás en vez de seguir los suyos propios.


Tus padres querían que fueses médico, tus tíos querían que fueses abogado… ¿Pero por qué vivir los sueños de los demás cuando puedes tener los tuyos propios?

Es hora de diseñar tu propia vida.

Muchas personas caminan perdidas los primeros años de su juventud, otros muchos durante toda su vida. Si en algún momento se atreven a soñar con su futuro, la buena intención malintencionada de familiares, amigos y personas influyentes les invitan a ser “realistas” y hacer lo que ellos recomiendan.

En especial los jóvenes de nuestra generación se enfrentan más que nunca a una angustiante presión a la hora de elegir una profesión o tomar un camino hacia el futuro. Un consejo “sensato” puede convertirse en el peor consejo.

¿Por qué vivimos los sueños de los demás?

A la dificultad de elegir el rumbo acertado se suma la presión de familiares y amigos. Si te ha ocurrido y sientes que has vivido los sueños de otra persona, puede que te preguntes por qué.

Cuando somos muy jóvenes y nuestro carácter todavía no está muy definido somos muy influenciables. Si a ello le sumamos la carencia de autoconocimiento, saber qué queremos hacer en el futuro puede ser ardua tarea.

Si encima nos toca vivir un ciclo de depresión económica el clamor a la “sensatez” de familiares y amigos se intensifica. Tus allegados te aman y con toda seguridad quieren lo mejor para ti. Sin embargo no pueden evitar tener miedo. Temen lo que te pueda deparar el futuro.

Puede ser que ellos hayan vivido malas experiencias de inseguridad económica y por ello para ti desean seguridad. O puede ser que tengan sueños frustrados que les hubiesen hecho muy felices, y desean que los vivas tú creyendo que te harían igual de feliz.

O simplemente desean que continúes con el oficio que tu familia ha tenido durante generaciones.

Tu intuición no miente.

A menudo te dice por dónde debes caminar, pero a veces implica enfrentarte a tus miedos. Entonces tu cerebro, para evitar tu sufrimiento, te convence de que no es el camino adecuado, o de que todavía no ha llegado el momento idóneo. ¡No le creas!

¿Por qué vivir tus propios sueños?

Desde siempre te has sentido especial y sabes que te mereces más. Sin embargo tienes miedo a pedírselo a la vida porque te han enseñado que no se puede tener todo, que el dinero no cae de los árboles, y en definitiva que debes vivir una vida que no te va a permitir realizarte plenamente como persona.

Si has soñado locamente con ser quien quieres ser pero el mismo hecho de soñarlo te revuelve las tripas, entonces es que vas por buen camino. Has soñado con la vida que deseas pero no consigues liberarte de la vida que otros desean para ti.

Te han convencido de que lo sensato es hacer lo que ellos dicen. Además los amas y no quieres defraudarlos.

Lo que debes saber es que ellos únicamente quieren que seas feliz. Y la mejor manera de conseguirlo es luchar por diseñar y construir tu vida tal cual la deseas. No es nada fácil, pero la recompensa no es alcanzable por otras vías.

Imagínate ser, hacer y tener exactamente lo que deseas. Quizá no te has parado a pensar cómo quieres que sea tu vida al detalle, pero tu cuerpo no te engaña y te lo hace saber a diario.

Cuando vives de una manera, sientes y piensas de otra tu cerebro recibe continuamente señales de rechazo, de contradicción. Esto bombardea literalmente tu autoestima y te produce emociones negativas para que reacciones y acabes con la contradicción.

Pierdes las ganas y el entusiasmo y cada vez te parece más difícil vivir la vida que deseas. En este estado tomas malas decisiones que en forma de círculo te llevan a tomar peores decisiones en el futuro.

¿Cuál es la salida?

La salida es tomar las riendas de tu vida.

Esto significa tomar decisiones difíciles; ponerte delante de una hoja en blanco y definir lo que quieres en tu vida y seguidamente empezar a hacer lo necesario para conseguirlo.

Con solo leer estas líneas tu cerebro ya se pone en alerta y te va a convencer de que no lo hagas para que no sufras. A estas alturas ya te habrá creado mil escusas racionales y plausibles para hacer que esto parezca ridículo. Te estará diciendo: en tu situación es muy difícil cambiar o ¡es demasiado tarde!

Te invito a que le mandes callar.

El solo hecho de trabajar por tus sueños, y no por los de otros, te va a hacer sentirte mucho mejor. Vas a sentir miedo, pero vas a actuar con miedo igualmente. Vas a sentir presión, pero vas a actuar con presión igualmente.

No hay nada más poderoso que la congruencia de hacer lo que piensas, de trabajar por lo que quieres. Esa fuerza te va a llenar de energía y vitalidad,  y todo lo que necesitas para perseguir tus sueños.


sergio_cuevas

Acerca del autor del post:

Sergio tiene como propósito llevar las mejores ideas y herramientas al mayor número posible de personas para que creen la mejor versión de ellos mismos.

Te invito a visitar su blog SergioCuevas.com y a suscribirte a su para obtener su ebook «Multiplica tu Crecimiento Personal en 10 sencillos pasos»

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