Si no tienes un sistema de recompensas no has aprendido nada

Si no tienes un sistema de recompensas no has aprendido nada

 

Si no tienes un sistema de recompensas no has aprendido nada

Todavía no tienes un sistema de recompensas para ayudarte a comenzar y terminar tus proyectos. Si es así, aún no has aprendido nada.

Es sabido que a  todos nos gusta recibir recompensas, y es algo lógico si te pones un poco a pensar. Desde chicos nos han enseñado como hoy enseñamos a nuestras mascotas.

Te portas bien te doy una galletita y si te portas mal te mando para afuera. Por muy loco que parezca la mayoría de nosotros fuimos enseñados de la misma manera desde que somos pequeños.

Han usado recompensas (premios) para apoyar determinados comportamientos que se supone que eran los esperados por los demás.

Como mamíferos que somos tenemos un centro de recompensas, este centro se encuentran ubicados en el sistema nervioso central y obedecen a estímulos específicos. Conociendo esto, porque no usarlos para nuestro beneficio.

Hay muchas investigaciones que afirmar que usar recompensas puede ser muy ventajoso para lograr nuestros objetivos.

Quizás estás pensando «¿por que debería premiarme por algo que yo sé que debería hacer?» o tal vez otra de las más habituales es «solo el hecho de hacer mis tareas debería ser suficiente recompensa para mí.

No te engañes, muchas veces esas simples frases no alcanza.

Confía en mí, un sistema de recompensas adecuado y acorde para vos será el motivador más sencillo y eficiente para comenzar y mantenerte en movimiento hacia la de tus proyectos.

Crea tu propio sistema de recompensas

 

Paso 1 – Elogio personal

Lo maravilloso de esta primera técnica es que puedes usarla en cualquier momento y lugar además de ser gratis.

Acuérdate cuando ibas a la escuela los comentarios que ponían las maestras en tu carnet de calificaciones, esas eras recompensas que te motivaban a seguir adelante.

Incluso cuando tu notas no eran tan buenas, no faltaba la maestra que te ponía algo así: Puede rendir más. ¡Adelante!

Cada vez que hagas algo que te acerque a tu objetivo date un elogió personal.

Algunos ejemplos serían:

  • ¡Felicitaciones! Lo hiciste otra vez
  • Excelente
  • ¡Buen trabajo!

Inténtalo. Con el tiempo comenzarás a sentirte muy bien cuando realices un paso hacia tu objetivo.

Paso 2 –  Pactos contigo mismo

Este es el segundo paso para crear nuestro sistema de recompensas, este es un poco más poderoso que el anterior pues ya empiezas a tener recompensas reales, y eso a muchas personas les funciona mejor.

Hacer pactos contigo es igual que hacer pactos con otras personas, prometes hacer algo a cambio que la otra persona haga algo por ti.

Eso si, tienes que asegurarte que esos autopactos sean específicos, primero con las acciones a realizar y luego con la recompensa.

Estas recompensas tienes que hacerte sentir bien, cada vez que hagas algo de tu lista de tareas pendiente prémiate de manera inmediata con una cosa que te guste.

Puede ser un chocolate, tomarte un copa de vino, o lo que tu prefieras.

A mí me funcionan bien el ahorrar para comprarme algún libro que le tengo ganas hace tiempo.

Encuentra tus recompensas.

Algunos ejemplos para vayas pillando la idea son:

  • «Por día que vaya a natación me premiaré con un bombón»
  • «Cada vez que trabaje 30 minutos en la creación de este blog  me premiaré con 30 minutos de televisión”

Paso 3 – Lista de recompensas

Ya sabemos que todos los objetivos para ser logrados tienes que dividirlos en partes más manejables y pequeñas para poder llegar a realizarlos, basándonos en eso cada paso tienes que recompensártelo.

Muchas veces te parecerá absurdo premiarte con algo cuando realices una tarea simple, pero ahí está la claves de porque funciona este sistema.

A veces cometemos el error de postergar nuestras recompensas para cuando hayamos terminado nuestro proyecto, pero olvidamos los beneficios psicológicos de tener nuestro sistema de recompensas funcionando durante todo el periodo que dura nuestro objetivo.

El secreto aquí es usar recompensas desde el principio, con eso conseguirás motivación para alcanzar las etapas que en un principio te parecían imposibles.

Hasta aquí esta guía para que crees tú sistema de recompensas.

Te invito a que no solamente pienses en este ejercicio, sino que te pongas manos a la obra y empieces a crear tu propio sistema de recompensas.

Esta lista de recompensas es tan o más importante que tu lista de cosas por hacer.

Si crees que pudo acompañarte en el camino a crear tu propio sistema de recomensas, no dudes en contactar conmigo.

Me gustaría conocer en qué situación te encuentras y si consideras que hay algo que pueda ayudar a mejorar esta guía me encantará que lo compartas conmigo en los comentarios.

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